Luego de un año y 6 meses de trasladarnos a Santiago, viviendo en un departamento en La Reina, y luego de la petición del dueño de desocuparlo para ponerlo en venta (principios de Mayo), el universo se confabuló a nuestro favor (se alinearon los planetas y los astros) y tuvimos la oportunidad de encontrar el lugar que soñamos para vivir en esta ciudad de cemento, lejos del mundanal ruido. Coincidentemente, lugar que habíamos visitado con anterioridad cuando soñábamos nuevamente con la casa propia, sin siquiera pensar en que este sueño se haría realidad en menos de 2 semanas.
Luego de todas las coincidencias y lo fluido que ha sido todo el proceso, no tenemos ninguna duda que esta casa es para nosotros y que todo lo que nos ha sucedido es un muy buen presagio de lo que viviremos a contar del 01 de Junio en adelante.
Todo cambio viene acompañado de grandes sacrificios y esfuerzos y este no es la excepción, sin embargo estamos convencidos (mi familia y yo) en que hoy más que nunca estamos preparados para enfrentarlo.
Que Dios esté siempre con nosotros, al cual siempre le daremos gracias por todo, y que la fuerza nos acompañe en este gran cambio, que sin duda anhelabamos muchísimo.
Nos vemos...


